enero 29, 2022

Grecia: El Papa Francisco cerca de los refugiados

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El Papa se reunió con los refugiados, en el Centro de Recepción Mytilene (Lesbos) y recordó una vez más, que la migración es un problema de todos.

El Papa Francisco visitó este domingo el Centro de Recepción e Identificación de refugiados en Mytilene, en la isla de Lesbos (Grecia), donde mostró su cercanía y apoyo a quienes deben emigrar de sus propios países.

“Estoy aquí para decirles que estoy cerca de ustedes; estoy aquí para ver sus rostros, para mirarlos a los ojos: ojos cargados de miedo y de esperanza, ojos que han visto la violencia y la pobreza, ojos surcados por demasiadas lágrimas», dijo el Santo Padre a los presentes en ese centro

El Papa también recordó su visita a la isla, hace cinco años, cuando el Patriarca Ecuménico Bartolomé le dijo que quien tiene miedo de ellos, de los refugiados, «no los ha mirado a los ojos. El que les tiene miedo no ha visto sus rostros. El que les tiene miedo no ve a sus hijos. Olvida que la dignidad y la libertad trascienden el miedo y la división. Olvida que la migración no es un problema del Oriente Medio y del África septentrional, de Europa y de Grecia. Es un problema del mundo».

Francisco insistió que sino hay una reconciliación con los más débiles, no habrá un «futuro próspero». Rechazar a los pobres, afirmó, es rechazar la paz.

Pidió a Dios que «nos despierte del olvido de quien sufre, que nos sacuda del individualismo que excluye, que despierte los corazones sordos a las necesidades del prójimo». Los problemas se resuelven no con los muros sino uniendo fuerzas para hacerse cargo de los demás. El Mar Mediterráneo se ha convertido en un «frío cementerio sin lápidas», y aseveró: ¡No dejemos que el mare nostrum se convierta en un desolador mare mortuum, ni que este lugar de encuentro se vuelva un escenario de conflictos!.

El Papa afirmó que la migración es «un problema del mundo, una crisis humanitaria que concierne a todos», y añadió que la pandemia, que nos ha afectado globalmente, nos ha hecho «sentir a todos en la misma barca», y experimentar «lo que significa tener los mismos miedos». La humanidad ha comprendido que los grandes problemas se «afrontan juntos, porque en el mundo de hoy las soluciones fragmentadas son inadecuadas».