julio 13, 2024

La Reserva Federal de EE.UU. sube la tasa de interés un cuarto de punto

Powell aseguró que EE.UU. podrá aguantar sin demasiados problemas este cambio de política por parte de la Fed.

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Washington – La Reserva Federal inició el miércoles una ofensiva de alto riesgo para domar la inflación más alta desde la década de 1970 con una elevación de la tasa de interés de referencia a corto plazo y señales de otros seis posibles aumentos durante los próximos.­

La elevación de la tasa clave -que estaba en casi cero desde el inicio de la recesión causada por la pandemia hace dos años- en un cuarto de punto marca el inicio de sus esfuerzos para contener la alta inflación que ha acompañado a la recuperación de la economía. El ajuste significará mayores tasas de interés en los préstamos de muchos consumidores y negocios.­

Con esta subida, la tasa de interés oficial de la mayor economía del mundo pasa a situarse en una horquilla de entre el 0,25 % y el 0,5 %. ­

Los directores del banco central estadounidense prevén que la inflación seguirá siendo elevada pero bajará al 4,3% al final de 2022, de acuerdo con las proyecciones trimestrales que dieron a conocer hoy. Está muy por encima de la meta anual de la Fed, del 2%. Además, vaticinan que el crecimiento de la economía será de 2,8%, muy por debajo del 4% pronosticado en diciembre.­

­GIRO EN U­

­El presidente de la Fed, Jerome Powell, está forzando una vuelta cerrada en U de la política monetaria. La Reserva mantuvo las tasas ultrabajas para ayudar al crecimiento y el empleo durante la recesión y su epílogo. 

En diciembre, los funcionarios de la Fed esperaban elevar las tasas tres veces en el año. Ahora proyecta seis aumentos más para elevar la tasa a corto plazo a entre 1,75% y 2% para finales de 2022. Podría elevarla en medio punto en futuras reuniones.­

También espera empezar a reducir su cartera de deuda soberana estadounidense, proceso conocido como tapering.­

Las autoridades de la Fed pronostican cuatro aumentos adicionales en 2023 para elevar la tasa a 2,8%, el nivel más alto desde marzo de 2008. Con ello aumentarán significativamente los intereses de hipotecas, tarjetas de crédito y préstamos para autos.­

Powell espera que los aumentos de la tasa logren un objetivo estrecho y difícil: elevar los costos del crédito lo suficiente para frenar el crecimiento y domar la inflación, aunque no tanto como para que la economía caiga en una recesión.­

Pero muchos economistas temen que con una inflación tan alta -fue de 7,9% en febrero, la más elevada en cuatro décadas- y con el aumento de los combustibles provocado por la invasión rusa de Ucrania, la Fed deba elevar aún más las tasas y posiblemente precipitar la economía a una recesión.

El banco central estadounidense ha reconocido que subestimó la magnitud y persistencia de la inflación después de la pandemia. Muchos economistas dicen que acrecentó el riesgo al esperar demasiado tiempo para cambiar su política monetaria.­

«La probabilidad de una recesión este año no es particularmente elevada, por la gran fortaleza de la economía y el vigor del mercado laboral»,dijo en una conferencia de prensa el presidente de la Fed, Jerome Powell, al ser preguntado si la nueva política restrictiva del ente podía derivar en una contracción de la economía estadounidense.­

Powell aseguró que EE.UU. podrá aguantar sin demasiados problemas este cambio de política por parte de la Fed, y reiteró que lo realmente preocupante en estos momentos es la inflación, que tardará «significativamente más de lo esperado» a regresar a niveles de una cierta normalidad.­

La Fed su previsión de cerrar 2022 con una tasa de desempleo del 3,5 %, y no prevé que este vuelva a subir hasta 2024, cuando lo haría muy ligeramente, en una décima hasta el 3,6 %.­

El banco central espera que la inflación se modere el año que viene y caiga al 2,7 % -mucho más cerca de su objetivo del 2 % anual- y todavía más en 2024 hasta el 2,3 %.­

EL DISIDENTE­

­Un apunte interesante de la decisión de la Fed es que la decisión de subir las tasas en 0,25 puntos no fue unánime, como es habitual en este organismo, sino que uno de los gobernadores regionales, James Bullard de San Luis (Misuri), se desmarcó y votó en contra al ser partidario de una suba aun más agresiva, de medio punto.­

La semana pasada se conoció que el Indice de Precios al Consumo en Estados Unidos (IPC, lo que paga el consumidor final) se disparó en febrero hasta el 7,9 % -cuatro décimas por encima del de enero-, lo que supone el registro más alto de los precios de consumo en este país desde principios de 1982.

Y el lunes, la Oficina de Estadísticas Laborales de EE.UU. informó de que los precios que los productores pagan en el país por las materias primas y otros suministros subieron un 10% en tasa interanual el pasado mes de febrero.­